
El ingrediente clave es:
azúcar
El azúcar en repostería hace mucho más que endulzar. Retiene humedad en bizcochuelos para que no se sequen; activa la levadura en panes; carameliza a 160 °C y se vuelve dorada y amarga; y participa en la reacción de Maillard que le da el color y el sabor a las masas horneadas. Sin azúcar, el resultado es técnicamente diferente aunque no sea más dulce.





















