
Receta de pasta con morrón y ricota cremosa
Pasta cremosa con salsa de morrón asado, ricota y almendras, lista en 30 minutos.
20
min
Bajo
Fácil
2
porciones

Pasta con morrón y ricota: salsa cremosa y ahumada lista en 30 minutos
La pasta con morrón y ricota es una de esas recetas que sorprenden por lo simple que es hacerla y lo elegante que queda en el plato. El morrón asado hasta que la piel se quema pierde su amargor y concentra un dulzor ahumado que, al licuarse con ricota y almendras, se convierte en una salsa lisa, cremosa y con mucho cuerpo.
El truco de esta receta es el agua de cocción de la pasta: el almidón que contiene emulsiona la salsa y la hace adherir mejor a los fideos. Las almendras aportan un cuerpo más consistente que si la salsa fuera solo de morrón y queso, y la ricota suma cremosidad sin aportar grasa excesiva. El resultado es una pasta aterciopelada, fresca y profunda a la vez.
Ingredientes principales:


ricota

fideos

ajo

almendras
Ingredientes para pasta con morrón y ricota
- 250 g de pasta seca
- 2 morrones rojos
- 1 cabeza de ajo
- 200 g de ricota
- 30 g de almendras
- Agua de cocción (cantidad necesaria)
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta a gusto
Cómo hacer pasta con morrón y ricota paso a paso
- Asar los morrones enteros directamente sobre la hornalla a fuego fuerte, girando con una pinza, hasta que la piel quede completamente negra de todos los lados. Colocarlos en una bolsa cerrada o en un bowl tapado durante 10 minutos para que el vapor afloje la piel. Pelar, retirar semillas y reservar la pulpa.
- Asar o dorar suavemente los dientes de ajo en una sartén con un poco de aceite a fuego bajo hasta que estén tiernos y levemente dorados. También se puede asar la cabeza entera envuelta en papel aluminio a 180 °C durante 30 minutos.
- Hervir la pasta en abundante agua con sal hasta que esté al dente. Antes de escurrir, reservar al menos una taza del agua de cocción: el almidón que contiene es clave para ligar la salsa.
- En la licuadora colocar los morrones asados, los dientes de ajo pelados, la ricota y las almendras. Agregar un poco del agua de cocción reservada y procesar hasta obtener una salsa completamente lisa y cremosa. Ajustar la textura con más agua si es necesario.
- Pasar la pasta escurrida a una sartén a fuego medio. Agregar la salsa y mezclar bien, sumando agua de cocción de a poco si la salsa queda muy espesa. La pasta debe quedar bien cubierta y la salsa fluida.
- Servir de inmediato con un hilo de aceite de oliva, pimienta recién molida y, si se desea, almendras tostadas picadas por encima.
Secretos para que la pasta con morrón y ricota quede perfecta
- El morrón tiene que quedar completamente negro por fuera: ese quemado total es lo que permite que la piel salga limpia y que la pulpa tenga ese sabor ahumado característico. Si solo se dora, la piel no sale bien y el sabor no es el mismo.
- Reservar siempre el agua de cocción antes de escurrir: una vez que se tira, no hay forma de recuperarla. Es el ingrediente secreto que une la salsa con la pasta.
- Procesar la salsa hasta que quede completamente lisa: si quedan trozos, la textura no es la misma. Vale la pena licuar unos segundos extra para asegurar una salsa aterciopelada.
- Mezclar la pasta con la salsa en sartén caliente, no en bowl frío: el calor ayuda a que la salsa se adhiera a los fideos y la textura final es mucho mejor.
Cómo intensificar el sabor de la salsa
Para un sabor más intenso, tostar las almendras en sartén sin aceite antes de procesarlas: el tostado activa los aceites naturales y suma un aroma a nuez que complementa muy bien el morrón ahumado. También se puede agregar una pizca de pimentón ahumado a la salsa para potenciar el sabor del asado.
Ficha
Tiempo de preparación:
10
minutos
Tiempo de cocción:
20
minutos
Tiempo total:
30
minutos
Método de cocción:
hervido
sartén
Dietas:
vegetariana
Calorías:
480
*basado en la descripción de la receta e ingredientes.
Una salsa que transforma ingredientes simples
La pasta con morrón y ricota demuestra que con ingredientes simples y una buena técnica se puede lograr un plato elegante y con mucho sabor. Una salsa aterciopelada, lista en el tiempo que tarda la pasta en cocinarse.





