
Receta de tarta de brócoli casera cremosa y fácil
Tarta salada cremosa con brócoli, morrón, queso rallado y huevos. Nutritiva y fácil.
20
min
Bajo
Fácil
1
unidades

Tarta de brócoli casera: nutritiva, cremosa y lista en 50 minutos
La tarta de brócoli es una de las opciones más nutritivas y sabrosas dentro de las tartas saladas vegetarianas. El brócoli aporta sabor, color y una textura que contrasta bien con el relleno cremoso de huevos y queso. Es una forma ideal de sumar verduras a la comida diaria sin resignar sabor ni satisfacción.
La clave de esta receta está en no sobrecocinar el brócoli al hervirlo: tiene que quedar apenas tierno, con un verde intenso y sin perder su textura. Si se cocina demasiado, pierde color, sabor y se vuelve aguado, lo que arruina el relleno. Con el hervido justo y un sofrito bien caramelizado de cebolla y morrón, el resultado es una tarta cremosa, llena de sabor y perfecta para almuerzos, cenas o para llevar.
Ingredientes principales:


cebolla

morrón

huevos

Queso duro
Ingredientes para tarta de brócoli
- 1 tapa para tarta
- 500 g de brócoli (1 cabeza grande, incluidos los tallos tiernos)
- 2 cebollas medianas
- 1 morrón rojo
- 3 huevos
- 2 cucharadas de queso crema
- 2 cucharadas de crema de leche
- 100 g de queso rallado
- Aceite para saltear
- Sal y pimienta a gusto
Cómo hacer tarta de brócoli paso a paso
- Separar el brócoli en arbolitos y aprovechar también los tallos más tiernos, pelados y cortados en trozos. Hervirlos en agua con sal durante 5 a 6 minutos, hasta que estén apenas tiernos pero todavía firmes y de color verde intenso. No sobrecocinar: si el brócoli se ablanda demasiado, pierde color, sabor y suelta líquido que arruina el relleno. Escurrir bien y reservar.
- Picar la cebolla y el morrón en cubos pequeños. Sofreír en una sartén con un chorrito de aceite a fuego medio hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Condimentar con sal y pimienta.
- En un bowl mezclar los huevos, el queso crema y la crema de leche hasta integrar bien. Agregar el sofrito tibio, el brócoli escurrido y el queso rallado. Mezclar suavemente para no deshacer los arbolitos por completo y corregir la sazón.
- Colocar la tapa de tarta en una tartera previamente aceitada, acomodarla bien sobre los bordes y pincharla con un tenedor en el fondo para evitar que se infle.
- Volcar el relleno sobre la masa y distribuirlo de forma pareja, asegurándose de que los arbolitos de brócoli queden repartidos en toda la superficie.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 25 a 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada y el relleno firme al tacto en el centro. Dejar reposar 5 minutos antes de cortar.
Secretos para que la tarta de brócoli quede perfecta
- El brócoli no se puede sobrecocinar: 5 a 6 minutos en agua hirviendo es suficiente. Si queda muy blando, suelta líquido durante el horneado y la tarta pierde textura y sabor. El color verde intenso es el indicador de que está en su punto.
- Escurrir muy bien el brócoli después del hervido: si queda con exceso de agua, el relleno queda aguado. Se puede dejar enfriar sobre papel absorbente para asegurarse.
- Mezclar el relleno con movimientos suaves para conservar los arbolitos enteros: así la tarta queda con mejor presentación y se distingue el brócoli al cortar.
- Pinchar el fondo de la masa antes de hornear evita que se infle y pierda contacto con el relleno. Una base bien apoyada es clave para que la tarta corte prolijo.
Variantes y agregados para esta tarta
Para una versión más contundente, se puede agregar jamón cocido en cubos o panceta al sofrito. También queda muy bien con un poco de nuez moscada rallada en el relleno, que combina especialmente bien con el brócoli. El queso rallado se puede reemplazar por queso fresco en trozos para un resultado más cremoso y menos firme.
Ficha
Tiempo de preparación:
15
minutos
Tiempo de cocción:
35
minutos
Tiempo total:
50
minutos
Método de cocción:
hervido
horno
Dietas:
vegetariana
Calorías:
202
*basado en la descripción de la receta e ingredientes.
Una tarta nutritiva que siempre convence
La tarta de brócoli es una de esas recetas que demuestra que comer verduras puede ser tan sabroso como cualquier otra opción. Cremosa, bien condimentada y con una base crocante, convence hasta a los que no son fanáticos del brócoli. Ideal para tener lista en la heladera y disfrutar durante varios días.





