
Receta de arroz con pollo casero y sabroso
Arroz con pollo dorado cocinado en un fondo de tomate y especias.
20
min
Bajo
Fácil
2
porciones

Arroz con pollo: el clásico casero jugoso, rendidor y lleno de sabor
El arroz con pollo es uno de los platos más cocinados de la cocina casera argentina. Rendidor, económico y con ese sabor de puchero que reconforta, es una de esas recetas que salen bien incluso la primera vez y que se pueden adaptar con lo que hay en la heladera.
El truco de esta receta está en dos pasos: sellar bien el pollo antes de agregar los líquidos para que quede dorado y jugoso, y tostar el arroz crudo en la sartén con el sofrito durante 5 minutos antes de agregar el agua. El arroz tostado absorbe mejor el sabor del fondo y queda suelto, con cada grano impregnado del tomate y las especias.
Ingredientes principales:


arroz

tomate

cebolla

morrón
Ingredientes para arroz con pollo
- 4 patas de pollo
- 1 cebolla
- 1/2 morrón colorado
- 1 diente de ajo
- 1 lata de tomates cubeteados
- 1 cucharada de orégano
- 1 cucharada de pimentón
- 1/2 cucharada de ají molido
- 1 cucharada de caldo de verduras concentrado (o 1 cubito)
- 1 taza de arroz
- 2 tazas de agua
- Aceite
- Sal y pimienta a gusto
Cómo hacer arroz con pollo paso a paso
- En una olla o sartén amplia con un chorrito de aceite, dorar las patas de pollo a fuego medio-alto de todos los lados hasta que estén bien selladas y doradas. Este dorado inicial no solo da color: genera el fondo de sabor que va a nutrir todo el arroz. Retirar y reservar.
- En la misma olla, sofreír la cebolla, el morrón y el ajo picados con un poco de sal a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y los vegetales bien tiernos.
- Volver a incorporar el pollo a la olla. Agregar los tomates cubeteados, el orégano, el pimentón, el ají molido y el caldo de verduras. Mezclar y cocinar unos 3 a 5 minutos para que los sabores se integren.
- Agregar el arroz crudo directamente a la olla y cocinar 5 minutos, mezclando, sin agregar el agua todavía. El arroz se tuesta ligeramente en el fondo con los jugos del sofrito: eso hace que cada grano absorba mejor el sabor y quede suelto en lugar de pegajoso.
- Agregar las 2 tazas de agua, mezclar bien, tapar y cocinar a fuego bajo hasta que el arroz esté en su punto y haya absorbido casi todo el líquido, aproximadamente 15 a 18 minutos. No destapar durante la cocción para mantener el vapor.
- Apagar el fuego y dejar reposar tapado durante 5 minutos antes de servir. El reposo termina de cocinar el arroz de forma pareja con el calor residual.
Secretos para que el arroz con pollo quede perfecto
- No saltear el sellado del pollo: ese dorado inicial es el que le da profundidad al fondo del arroz. Un pollo sin sellar da un plato más apagado en sabor.
- Tostar el arroz crudo en el sofrito antes de agregar el agua es el paso más importante: el arroz absorbe los jugos y el almidón superficial se sella, lo que evita que quede pegajoso.
- La proporción de agua es 2 tazas por cada taza de arroz. Si se va a agregar más verduras o el tomate tiene mucho líquido, reducir el agua a 1 y 3/4 tazas.
- No destapar durante la cocción: el vapor es el que cocina el arroz de forma pareja. Cada vez que se destapa se pierde presión y el resultado es arroz disparejo.
Cómo personalizar el arroz con pollo
Para una versión más completa, agregar arvejas, choclo o zanahoria en cubos junto con los tomates. También queda muy bien con una pizca de azafrán o cúrcuma en el agua para un arroz más aromático y con color. Las sobras del día siguiente están todavía más sabrosas porque el arroz termina de absorber todos los sabores.
Ficha
Tiempo de preparación:
10
minutos
Tiempo de cocción:
40
minutos
Tiempo total:
50
minutos
Método de cocción:
sartén
Dietas:
standard
Calorías:
854
*basado en la descripción de la receta e ingredientes.
Un plato que siempre resuelve
El arroz con pollo es de esas recetas que no necesitan ocasión especial: salen bien, rinden para varios y siempre gustan. Con el sellado del pollo y el arroz tostado en el sofrito, el resultado es un plato de fondo real, no un guiso aguado.





