Receta de cheesecake con frutos rojos cremoso al horno

Cheesecake cremoso al horno con base de galletitas y cobertura de frutos rojos.
30
min
Medio
Media
12
porciones
Receta de cheesecake con frutos rojos cremoso al horno

Cheesecake con frutos rojos: cremoso, sin grietas y con cobertura de frutos rojos casera

El cheesecake es uno de los postres más populares del mundo y tiene infinitas versiones. Esta receta usa la técnica de cocción lenta a temperatura baja — 140 °C durante 2 horas — que es la que garantiza una textura cremosa y sin grietas. A alta temperatura el cheesecake se cocina demasiado rápido, se infla, se agrieta y pierde esa textura suave y densa que lo hace inconfundible. La clave de esta receta está en no incorporar aire al mezclar el relleno: batir con energa hace que el cheesecake se infle en el horno y luego se hunda y agriete al enfriarse. La mezcla tiene que quedar homogénea pero sin burbujas. El reposo de toda la noche en la heladera no es opcional: es el paso que da al cheesecake la consistencia firme y sedosa que lo hace perfecto.

Ingredientes principales:

Recetas con galletitas de vainilla

galletitas de vainilla

recetas con queso crema

queso crema

Recetas con frutos rojos

frutos rojos

Recetas con crema

crema de leche

Recetas con manteca

manteca

Ronda sagrada - Mates Premium Seleccionados para vos

Ingredientes para cheesecake con frutos rojos

Para la base

  • 200 g de galletitas de vainilla
  • 100 g de manteca derretida

Para el relleno

  • 800 g de queso crema firme
  • 2 huevos
  • 150 ml de crema de leche
  • 125 g de azúcar
  • 1 cucharada de maicena
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 cucharadita de jugo de limón

Para la cobertura

  • 400 g de mix de frutos rojos (frescos o congelados)
  • 75 g de azúcar
  • 1 cucharadita de jugo de limón

Cómo hacer cheesecake con frutos rojos paso a paso

Para la base

  1. Triturar las galletitas de vainilla en procesadora o dentro de una bolsa con un palo de amasar hasta obtener un polvo fino. Mezclar con la manteca derretida hasta obtener una textura de arenado húmedo que se compacte al presionar.
  2. Distribuir la mezcla en la base de un molde desmontable de 22 a 24 cm. Presionar firmemente con el fondo de un vaso o cuchara para formar una capa pareja y compacta. Reservar en la heladera mientras se prepara el relleno.

Para el relleno

  1. En un bowl mezclar el queso crema con el azúcar con una espátula o batidor manual a mano, con movimientos lentos y suaves. El objetivo es integrar sin incorporar aire: si el relleno queda lleno de burbujas, el cheesecake se infla en el horno y luego se hunde y agrieta al enfriarse.
  2. Agregar la maicena, la esencia de vainilla, la ralladura y el jugo de limón. Mezclar hasta integrar.
  3. Sumar los huevos de a uno, incorporando cada uno antes de agregar el siguiente, siempre con movimientos suaves.
  4. Agregar la crema de leche y mezclar hasta obtener una preparación completamente lisa y sin grumos.
  5. Volcar el relleno sobre la base de galletitas. Cubrir el molde con papel aluminizado.
  6. Hornear en horno precalentado a 140 °C durante 2 horas. La temperatura baja es clave: a mayor temperatura el cheesecake se cocina demasiado rápido, se agrieta y pierde la textura cremosa. El cheesecake está listo cuando los bordes están firmes pero el centro todavía tiene un leve temblor.
  7. Apagar el horno y dejar el cheesecake adentro con la puerta entreabierta durante 30 minutos. Luego retirar y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente. Llevar a la heladera sin desmoldar durante toda la noche.

Para la cobertura

  1. Cocinar los frutos rojos junto con el azúcar y el jugo de limón a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta obtener una mermelada con la consistencia deseada. Dejar enfriar completamente antes de usar.
  2. Cubrir el cheesecake con la mermelada de frutos rojos justo antes de servir.

Secretos para que el cheesecake quede cremoso y sin grietas

  • No batir el relleno con batidora eléctrica: incorporar aire es el error más común que arruina el cheesecake. Usar espátula o batidor a mano con movimientos suaves.
  • La temperatura de 140 °C no es negociable: a mayor temperatura el cheesecake se cocina demasiado rápido por fuera, queda crudo por dentro y se agrieta inevitablemente.
  • El enfriado dentro del horno apagado es el paso que evita las grietas por cambio brusco de temperatura: el cheesecake necesita bajar la temperatura gradualmente.
  • El reposo de toda la noche en la heladera es lo que da la textura firme y sedosa: un cheesecake que reposa solo 2 o 3 horas queda bien pero no tiene la misma consistencia que uno que reposó 8 horas o más.

Cómo conservar el cheesecake y adaptar la cobertura

La cobertura de frutos rojos se puede hacer más espesa o más líquida según la preferencia: para una textura de mermelada, cocinar más tiempo; para una salsa más fluida, retirar antes. Se puede reemplazar por mermelada comprada de buena calidad si se quiere ahorrar el paso. El cheesecake se conserva en la heladera hasta 5 días bien tapado.

Ficha

Tiempo de preparación:
20
minutos
Tiempo de cocción:
120
minutos
Tiempo total:
900
minutos
Método de cocción:
horno
Dietas:
vegetariana
Calorías:
453
*basado en la descripción de la receta e ingredientes.

Un postre que siempre vale la pena

El cheesecake con frutos rojos es un postre que requiere tiempo y paciencia, pero el resultado justifica cada hora: cremoso, firme al corte y con la cobertura ácida de frutos rojos que equilibra la riqueza del relleno. Uno de esos postres que siempre impresiona.

Explorá otras recetas

Todavía no hay recetas para esta búsqueda 😭
Thank you! Your submission has been received!
Oops! Something went wrong while submitting the form.