
Receta de espinaca a la crema gratinada con mozzarella
Espinaca cremosa con mozzarella y costra dorada de pan rallado y queso.
25
min
Bajo
Fácil
6
porciones

Espinaca a la crema gratinada: cremosa, con queso y costra dorada
La espinaca a la crema gratinada es una de las guarniciones más clásicas y queridas de la cocina casera argentina. La espinaca cocida se integra a una béchamel rápida hecha con manteca, harina, leche y crema, se mezcla con mozzarella y se termina al horno con más queso y pan rallado hasta lograr esa costra dorada y crocante que la hace irresistible.
El truco técnico de esta receta es incorporar la harina directamente sobre la espinaca ya salteada, antes de agregar los líquidos: la harina tuesta levemente en la manteca y no forma grumos al entrar la leche y la crema. Es la misma técnica de la béchamel, adaptada a la sárten con la espinaca ya cocinada. El resultado es una salsa cremosa, lisa y bien ligada que envuelve cada hoja de espinaca.
Ingredientes principales:


mozzarella

crema de leche

manteca

leche
Ingredientes para espinaca a la crema gratinada
- 600 g de espinaca fresca
- 2 dientes de ajo
- 1 cebolla
- 50 g de manteca
- Un chorrito de aceite de oliva
- 2 cucharadas colmadas de harina
- 1 taza de crema de leche (aprox. 200 ml)
- 2 tazas de leche (aprox. 480 ml)
- Queso mozzarella en hebras (cantidad generosa)
- Pan rallado a gusto
- Nuez moscada a gusto
- Sal y pimienta a gusto
Cómo hacer espinaca a la crema gratinada paso a paso
- En una olla o sartén amplia, calentar el aceite de oliva junto con la manteca a fuego medio. Agregar el ajo y la cebolla picados finos, salpimentar y cocinar revolviendo hasta que la cebolla esté transparente y tierna.
- Incorporar la espinaca fresca y cocinar a fuego medio-alto, revolviendo, hasta que reduzca por completo y esté bien tierna. La espinaca suelta mucho agua: esperar a que ese líquido se evapore antes de seguir.
- Agregar la harina directamente sobre la espinaca y mezclar bien durante 1 minuto hasta que no queden restos visibles de harina cruda. Este paso tuesta la harina levemente en la manteca y evita que se formen grumos al agregar los líquidos.
- Incorporar la crema de leche y la leche de a poco, revolviendo constantemente. Para una preparación más espesa usar solo una taza de leche. Condimentar con nuez moscada, ajustar la sal y la pimienta, y cocinar revolviendo hasta que la mezcla espese y quede cremosa.
- Agregar una buena cantidad de mozzarella en hebras y mezclar hasta que se derrita por completo e integre a la crema.
- Pasar la preparación a una fuente apta para horno. Cubrir generosamente con más mozzarella en hebras, espolvorear pan rallado parejo por encima y terminar con un chorrito fino de aceite de oliva para ayudar al dorado.
- Gratinar en horno precalentado a 220-230 °C durante 10 a 12 minutos, hasta que la superficie esté bien dorada y crocante. Servir de inmediato.
Secretos para que la espinaca a la crema quede perfecta
- Esperar a que el agua que suelta la espinaca se evapore completamente antes de agregar la harina: si hay líquido residual, la harina no se tuesta bien y la crema puede quedar con grumos o sabor a harina cruda.
- Agregar los líquidos de a poco y siempre revolviendo: la béchamel necesita incorporación gradual para quedar lisa. Si se vierte toda la leche de una vez, es muy fácil que se formen grumos.
- El aceite de oliva sobre el pan rallado antes de gratinar es el paso que garantiza una costra dorada y pareja: sin grasa, el pan rallado se seca sin dorarse bien.
- Servir de inmediato: el gratinado pierde la costra crocante rápidamente una vez que sale del horno. Si se tiene que esperar, gratinar en el último momento.
Cómo potenciar el sabor del gratinado
Para una versión más intensa, mezclar mozzarella con queso rallado tipo reggianito o parmesano: el queso duro aporta más sabor y ayuda a formar una costra más crocante y dorada. También se puede agregar panceta crocante al sofrito inicial para una versión con más cuerpo.
Ficha
Tiempo de preparación:
15
minutos
Tiempo de cocción:
25
minutos
Tiempo total:
40
minutos
Método de cocción:
horno
sartén
Dietas:
vegetariana
Calorías:
371
*basado en la descripción de la receta e ingredientes.
La guarnición que siempre pide repetición
La espinaca a la crema gratinada es una de esas recetas que transforman un ingrediente simple en algo espectacular. Cremosa, con queso derretido por dentro y una costra dorada por fuera, es una guarnición que termina robando el protagonismo.


