
El ingrediente clave es:
tomate
El tomate crudo tiene acidez y frescura; cocido a fuego lento concentra su sabor y se vuelve más dulce y profundo. Con aceite de oliva libera mejor el licopeno, uno de los antioxidantes más estudiados. Es la base de la mitad de las salsas de la cocina italiana y latinoamericana y el ingrediente que más cambia con solo cambiar el tiempo de cocción.









