
El ingrediente clave es:
zanahoria
La zanahoria tiene un dulzor suave que se intensifica con el calor. Cruda aporta crocancia y color en ensaladas; rallada se integra sin notarse en sofritos y budines; en cubos aguanta bien la cocción larga de guisos y caldos. Es uno de los ingredientes que más sabor aportan a un fondo sin protagonismo: está ahí, discreta, haciendo todo el trabajo.



