
El ingrediente clave es:
rúcula
La rúcula tiene ese sabor amargo y picante que no tiene ninguna otra hoja. Ese picor viene de los glucosinolatos, compuestos que se activan al masticar. En crudo es el mejor contrapeso para platos con mucha grasa: sobre una pizza caliente, encima de un carpaccio o en una pasta mantecosa equilibra todo. Nunca va cocida: el calor destruye su sabor y su textura.
