
El ingrediente clave es:
pimienta negra
La pimienta negra es el condimento más universal de la cocina salada. La piperina que contiene aporta ese picor persistente que calienta sin quemar, y además mejora la absorción de otros nutrientes. Recién molida tiene un aroma muy distinto a la comprada ya molida: floral, intenso y complejo. En postres también funciona en combinación con chocolate y frutas.

