
El ingrediente clave es:
pasta de maní
La pasta de maní tiene un sabor profundo, tostado y levemente dulce que convierte cualquier salsa simple en algo con cuerpo. Se mezcla fácil con líquidos —salsa de soja, limón, vinagre— y emulsiona de forma natural. En la cocina thai y oriental es la base de salsas para fideos y ensaladas; en repostería occidental aparece en cookies y brownies. Rica en proteína vegetal y grasas saludables.
