
El ingrediente clave es:
miel
La miel endulza con un perfume que el azúcar no tiene: floral, caramelizado o afrutado según el origen de las abejas. En postres da humedad y brillo; en marinadas saladas equilibra la acidez del limón o el vinagre y ayuda al caramelizado; en bebidas como el mate o el té es más suave que el azúcar. Con menos cantidad se logra el mismo nivel de dulzor.
