
El ingrediente clave es:
café
El café en repostería no sabe a café: potencia el sabor del chocolate. Una cucharada de café instantáneo en un brownie o una torta de chocolate hace que todo sepa más intenso sin que nadie identifique el café en el resultado. En platos salados también funciona: en marinadas y rubs aporta amargor y complejidad que van muy bien con carnes.
