
El ingrediente clave es:
berenjena
La berenjena absorbe el aceite como ninguna otra verdura y por eso queda tan untuosa y sabrosa cuando se cocina bien. Cruda es amarga y astringente; cocida o asada a fuego alto se transforma: la pulpa se vuelve suave, cremosa y con un sabor ahumado profundo. Al horno sin aceite también funciona: se asa entera, se abre y la pulpa queda lista para usar.

