
El ingrediente clave es:
arroz
El arroz absorbe el sabor de todo lo que lo rodea y eso es lo que lo hace tan útil. Cocido en caldo queda mucho más rico que en agua; tostado unos minutos antes de agregar el líquido queda más suelto y con más sabor. El blanco de grano largo queda aireado; el de grano corto queda más cremoso y pegajoso, ideal para arroces melosos y risotto.

