
El ingrediente clave es:
agua de azahar
El agua de azahar huele a pañalería, a domingo y a facturería argentina. Se obtiene de las flores del naranjo amargo y unas pocas gotas son suficientes para perfumar toda una masa: más cantidad y se vuelve medicinal. Es el aroma inconfundible de los miguelitos, los pañuelos y el pan de leche. En Medio Oriente se usa en pastelería desde hace siglos.
